
El martes les conté que me reencontré con un señor de unos 30 años con quien me acosté allá por 2007 (para más detalles, leer la entrada anterior). El miércoles me llamó, hablamos muy poco, creo que solo quería escuchar mi voz y saludarme. Y hoy jueves a la mañana me mandó un e-mail que decía:
Hola July, solo te escribo para decirte que hacia mucho tiempo que no me sentía tan bien con una persona.... que fue lindo verte, estar sentados frente a frente, contarnos mil cosas y en otros momentos observarnos en silencio...Quisiera tenerte cerca, muy cerca para poder acariciarte, sentir la tersura de tu piel. Sentir las caricias de tus pequeñas manos, ver tus ojos, tu mirar profundo que son mi soñar... Un beso.
Hacia falta? Yo solo quería sexo, alguien que me penetre y nada más, alguien que me toque con deseo y no con amor. Era coger, follar, garchar, o como sea que le digan en sus respectivos países. Y ahora jode todo escribiéndome eso, ya me pareció extraño que me preguntara si sabia cocinar y si me gustaban los chicos, osea, yo con un niño pero ni loca! Lo que me faltaba, que mala suerte tengo! Cuando quiero algo parecido a un compromiso no se da, y cuando quiero solo sexo me salen con esto. Que va, le voy a aclarar que si quiere seguir ingresando en mi cuerpo se deje de cursilerías porque se me va la calentura.
Me pasé a la noche, hace unos 30 minutos, tomé muchísima agua durante todo el día, y la báscula marcó 49.4 K. Creo que mañana en la mañana pesaré menos, tengo que eliminar los líquidos! Muá muá.




